El puente estructurante

Como bien dice nuestro visitante-amigo Don Enrique Luján, se echa en falta en nuestro Blog pinceladas de clínica. Así es, pero todo tiene una explicación, pues uno de los motivos de nuestras paginas es hacer mas sencilla la lectura de casos. Para ello, es necesario poner sobre el papel los conceptos fundamentales del psicoanálisis. Por lo cual, sin un trabajo previo y no exhaustivo de los principales conceptos, resulta imposible hacer llegar al lector un saber que practicamos en el día a día en nuestras clínicas, al reguardo de la cotidianidad y el esfuerzo que supone un trabajo aceptable. Paciencia ruego pues, la clínica como ejemplo llegará.
Les prometo que no se hará esperar.
Un saludo.

Oh, Wien, stadt meiner träume!! (Parte VIII)

Hoy deseo hablarles de tantas cosas referentes a la ciudad de Viena que, francamente, no sé por dónde empezar.
Quizás sea por el fenómeno de la nostalgia, pero claro, según los filósofos del círculo cultural de la ciudad, la maldita nostalgia es solo una costumbre cultural.
Comenzaré con un pecado vienés reconocido por todos ellos: la pereza, que llega casi a la indolencia -nadie lo niega, pues los vieneses pueden ser cualquier cosa menos hipócritas-. A este tipo de vicio se le denomina “Schlamperei”, y todo el mundo lo practica con alegría.
Edward Crankshaw decía que la Schlamperei, al ser compartida por las clases altas y las bajas, provocaba que las primeras perdieran las batallas y las otras se olvidaran de hacer los recados. Tan cierto debía ser, que el Kaiser Francisco José I se quedó más de una mañana sin sus barritas saladas para el desayuno.
Supongo que les sorprenderá que una ciudad teutona, que ha sido durante seis siglos la capital del Sacro Imperio Romano de la Nación Alemana, sea tan alemana como azul es el Danubio.
Bien, es otra de las cosas que enamoran, que todo es igual pero diferente, hasta el idioma, pues en Viena -al igual que en todo el espacio lingüístico de dominio alemán-, se entiende, se estudia y se habla oficialmente Hochdeutsch (o alemán normativo), pero existe una particularidad que deben saber.
Los vieneses entre ellos hablan en dialecto vienés. La función del citado dialecto no consiste en hacerse entender, sino en crear barreras contra todo lo exterior. Se desternillarían de risa viendo a un alemán -o austriaco o suizo-, con la carta de menús de un restaurante en la mano, casi tienen la misma dificultad para entenderla que cualquier extranjero, debido al léxico que se gastan los muy gatos (apodo que se da a los vieneses).
Allí donde debería de poner “Tomaten” (que no hace falta que lo traduzca), se encuentra nuestro amigo hambriento con un poético “Paradaiser”; Allá donde albaricoque debería nombrarse como “aprikosen”, se encontrará con un “Marillen”; acuyá donde pone “Kukuruz” en realidad se habla de maíz… y no quiero cansarles.
Cualquier alemán tiene la sensación de estar en tierra extraña, y he de confesarles que siempre me ha divertido ser testigo de estas situaciones.
¡Huy!, les tengo que dejar, debo tomar el tranvía (institución vienesa) pues me dirijo a Michelbauern-Algemeineskrankenhaus, pues me espera en mi café favorito un suculento plato de Tafelspitz. Seguiremos otro día.
PD: en la foto un “Heurigen“, taberna típica donde se degusta el vino nuevo entre los acordes de música Schrammel. Por cierto, si son extranjeros en Austria, vayan a Viena, se sentirán como en casa, pues ser vienés es también una costumbre cultural y un estado de ánimo.

Sobre la represión y sus destinos II

candadoComo comprenderán, el retorno de lo reprimido no es más que la expresión de una operación demasiado inmensa como para poderla explicar en un sólo artículo. De todas formas, el retorno de lo reprimido es importante en tanto en cuanto es el síntoma neurótico por excelencia pues, si la represión tuviera éxito, nunca habría un retorno del material reprimido anteriormente.
Para poder llegar a las conceptualizaciones simbólico-significantes del síntoma, y poder entender por qué Jacques Lacan lo enuncia como lo enuncia, hay que hacer primero un largo recorrido.

Oh, Wien, stadt meiner träume!! (Parte VII)

En Viena -como saben- se habla alemán. Normalmente en mi idioma materno se saluda como en todas partes, pero en Austria se usa un socorrido Grüss gott que sirve de la mañana a la noche. En cambio, en la ciudad se usa una única palabra: Servus, con la que quedarán ustedes como Archiduques Imperiales. Así que ya saben: In Wien, Servus.
Los tópicos muchas veces solo sirven para mantener ideas falsas. De hecho, le decía hace poco a una buena amiga (residente en la pequeña ciudad de Cullera-Rivas-vaciamadrid), que ni el río Danubio “pasa” por Viena, ni el croissant -como ya les comenté- es galo, ni el Serenísimo Imperial y Real Palacio de Schoenbrunn es el más grande.
Por partes: el río Danubio, además de ejercer de limes o frontera entre el imperio romano y las tribus bárbaras, ha sido un temible enemigo cada vez que se ha desbordado, barriendo a su paso los distritos centrales de la ciudad. Es por ello que en el último tercio del siglo XIX, se encomendó al arquitecto Otto Wagner la ingente tarea de realizar un canal de desagüe, de modo que se impidiera la inundación de lo que podríamos llamar la zona noble.
Con el tiempo y tras realizar el trabajo, el canal -llamado en la ciudad DonauKanal, o si lo prefieren canal del Danubio-, se ha convertido en una zona de paseo a pie o en barco, que permite al viajero a través del sistema de exclusas “salir” a la navegación por el gran río.
No obstante ustedes se preguntarán, ¿entonces, por dónde transcurre el bello Danubio azul? …Bueno, allí donde termina cuasi-oficialmente la ciudad y a la orilla de la Iglesia de San Francisco de Asís -también llamada del Jubiäum-, comienza lo que se denomina gran Danubio; abierto, cómo no, al tráfico fluvial internacional.
De todas las maneras conviene recordar al lector que en la margen derecha de la ciudad, y por este orden, nos encontramos con el rio Danubio a su derecha y, en un tramo de veintipico kilómetros en paralelo, hallamos el nuevo Danubio. A su derecha, el antiguo Danubio, donde se ubica ONU-City, una de las tres sedes mundiales de la ONU.
Fue en los años setenta del siglo XX cuando se realizó la faraónica obra del nuevo canal de desagüe, creando lo que se ha venido en llamar el nuevo Danubio. En él evidentemente no encontraremos tráfico fluvial, estando solo permitido para el esparcimiento de viandantes y nudistas, pues su creación en paralelo al gran Danubio dió lugar a un tramo de tierra entre los dos ríos que ha formado una isla artificial (isla del Danubio). Los vieneses –tan dados a los apodos- la denominan socarronamente “la isla espagueti”, en clara alusión a su longitud.
Yo, humildemente, les recomiendo que hagan el trayecto o excursión que ofrece la compañía fluvial del Danubio (Donaudampfschiffahrtsgesellschaft, en alemán). Resulta absolutamente deliciosa la experiencia de navegar desde Viena hasta la abadía benedictina de Melk, admirando el gran valle de la Wachau. Quizá los treinta kilómetros más hermosos de Europa.
Durante el viaje, verán el pequeño pueblo de Krikau, el hermoso campanario de Stockerau (a orilla del río), la famosísima villa de Melk y un largo etcétera, incluido el castillo en el que estuvo invitado -a la fuerza- el rey inglés Ricardo corazón de león cuando retornaba de su cruzada a tierra “santa” en lugar de administrar su isla.
Bueno, recordarles que la navegación está cerrada desde noviembre a abril, evidentemente por los hielos que bajan lentamente hacia la lejana Budapest (llamada en Viena Ofen).
Así que ya saben, si visitan Viena en verano, excursión fluvial; si la visitan en invierno disfruten del olor del vino con canela y las castañas calientes (llamadas en la ciudad “marroni” debido al color), así como del mercado navideño frente al ayuntamiento (Christkinderlmarkt), donde encontraran todo lo que se puede colgar de un abeto y muchas cosas más.
Seguiremos en próximas entregas con detalles de la ciudad, pero déjenme decirles que los únicos ríos que atraviesan la misma son el río Wien, que en parte fluye bajo el pavimento hasta que tributa en el canal del Danubio (con una desembocadura en estilo modernista primorosamente realizada), y el río Alser, que da nombre al distrito de Alsergrund (en el que vivió toda su vida un tal doctor Freud).
Les he hablado de las antiguas inundaciones, que afortunadamente ya no tienen lugar pero, eso sí, si alguna vez sus señorías deciden acudir a la ciudad, y leen “Hochwasser”, súbanse rápidamente a la cúpula de San Miguel del Hofburg y esperen a que las aguas vuelvan a su cauce.
Fuera de bromas, sé que mucha gente espera saber de qué color es el Danubio. Les debo una respuesta, así que ahí va. El Danubio, queridos amigos, es marrón como todos los ríos, pero les aseguro que (a diferencia de los otros) se torna azul intenso si se mira con los ojos del corazón.
Hasta pronto. Servus.

P.D.: Les añado al artículo una foto satélite para que distingan la distribución de los distintos “Danubios”.
P.D.: Un saludo cariñoso a Sucro o Cullera.


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Sobre la represión y sus destinos

PoliceSi la represión es uno de los tres pilares fundamentales sobre los que se asienta toda la teoría psicoanalítica, por no hablar ya de la práctica clínica, resultaría chocante (por no decir grave) la escasa cantidad de literatura que existe sobre dicho fenómeno.
En la febril actividad del principiante, dicté en 1992 una ponencia, en la cual, intentando casar a Tirios y Troyanos, me atreví a defender una hipótesis sobre la importancia de una Represión Originaria Constituyente en los sujetos llamados normales. Transcurridos los años, míro sin nostalgia aquellos inicios, pues finalmente hice de la represión mi trabajo de campo, y me atreví a postular que todo aquel psicoanalista que no busca la representaciones que la represión deja en un individuo, jamás podrá llevar a buen puerto el fin de una cura.
Y les recuerdo que la misma no pasa por “des-reprimir” al paciente, si no por reintegrarle en una represión no patógena que no provoque el temido “retorno de lo reprimido”.
Les dejo con la lectura. Un saludo.

Nuevos lugares

Quiero aprovechar esta entrada para dar las gracias a todos los amigos que durante este verano nos han visitado. Debido a la profusión de visitas, os muestro la lista de ciudades y los respectivos países a los que pertenecen. No digo mucho si añado Danke Schön en mi nombre, y gracias en el de Gerardo F. Santamaría por vuestra amabilidad e interés.
Parece, finalmente, que la idea de Gerardo de crear un blog vino “como agua para chocolate”.

  • De CANADA: Clerbook, en Columbia Británica.
  • De ESTADOS UNIDOS: Dayton, en Ohio. Tampa y Talahassee, en Florida. Baltimore, en Maryland. Cambridge, en Massachussets. Lacey, en Washington. San Francisco y Sacramento, en California. New York City. Ferndale, en Michigan y Houston, en Texas.
  • De los ESTADOS UNIDOS MEXICANOS: Aguascalientes, Morelia, Ecatepec de Morelos, León y México DF., Tlaxcala, Zacapú, Cancún, Manzanillo, Zapopan, Chacao, Mérida y Guadalajara.
  • De la REPUBLICA DEL ECUADOR: Guayaquil.
  • De VENEZUELA: Caracas, C.F. y Chacao.
  • De COLOMBIA: Bogotá distrito capital, Cartagena de Indias, Bucaramanga, Medellín, y Cali.
  • De REPUBLICA ARGENTINA: Rosario, Santa Fe, Buenos Aires, Vicente López, Munro, Yerba Buena, Luis Guillón, Córdoba, Gerli, Mar del Plata, Bahía Blanca y La Plata.
  • De CHILE: Santiago de Chile, Quilpué, Puerto Varas, Iquique, Puerto Mont, Concepción, Villa Alemana, y Viña del mar.
  • De PERU: Lima y La Victoria.
  • De HONDURAS: Tegucigalpa.
  • De GUATEMALA: Guatemala.
  • De BRASIL: Rio de Janeiro
  • Del REINO DE SUECIA: Stockholm, Provincia Stockholm y Karlskrona.
  • De DINAMARCA: Skive.
  • De NORUEGA: Oslo.
  • De HUNGRIA: Budapest y Szedeg.
  • De RUMANIA: Oradea.
  • De la REPUBLICA CHECA: Praga, Bohemia.
  • De la REPUBLICA FEDERAL DE ALEMANIA: Hannover, Köln, Gmünden y Frankfurt am Mein.
  • Del REINO UNIDO: Londres, Birmingham y WestMidlands.
  • De los PAISES BAJOS: Amsterdam, Holanda Septentrional, Den Horn, Huissen, Utrecht y Arnhem.
  • De BÉLGICA: Leuven/Louvaine, Brabante Flamenco.
  • De ITALIA: L´Alguer, Cerdeña y Chivasso.
  • De la REPUBLICA FRANCESA: St. Ouen, Isla de Francia y Marsella.
  • De ESPAÑA: Barcelona (Capital, Sabadell), Lérida, Gerona (Capital, Olot, Rosas), Castellón (L´Alcora, Onda), València (Capital, Cullera, Beniparrell, Sueca), Alicante (Elda), Murcia, Madrid, Málaga (Capital, Benalmádena, Marbella, Estepona), Sevilla, Huesca (Fraga), Bilbao, Guipuzcua (Urnieta), Santander (Camargo, Castro Urdiales) y Las Palmas de Gran Canaria (San Cristóbal de la laguna).
  • De PORTUGAL: Feira, Lisboa y Espinho.
  • De ARGELIA: Argel/Ledzayer.
  • De TURQUIA: Estambul.
  • De IRAN: Teherán.
  • De ISRAEL: Petah Tiqwa.
  • De JAPON: Tokio.
  • De TAIWAN: Tai-hung y Nei-hu.
  • De la REPÚBLICA INDONESIA: Yakarta, Madium, Jogyakarta y Kediri.
  • De la INDIA: Hyderabad.
Gracias, y seguid ahí.

La clínica en su cotidianidad IX

FamiliaReza la canción: “Nou pometes tè un pomer, de nou una, de nou una”. Y es que la canción tiene razón, de nueve manzanitas que aparecen por consulta, acompañadas por sus respectivos (y preocupadísimos) manzanos, sólo una entabla y finaliza un tratamiento.
Lamentablemente, los psicoanalistas carecen a veces (como fue mi caso) del poder de persuasión necesario. A menudo, es sobre los progenitores que la espada de Damocles apunta, pues la ecuación siempre sigue siendo de resolución sencilla: o curación del niño, o perpetuación del lugar fálico que éste ocupa en el fantasma de los padres.
Si el caso les interesa (y no se verá en las visitas sino en los comentarios), pónganse en contacto con Gerardo solicitándole que les envíe por mail los dibujos relacionados.